India decidió relajar parcialmente las restricciones a la inversión extranjera directa (IED) proveniente de China, que se habían impuesto en 2020 tras tensiones fronterizas.
Ahora algunas inversiones chinas menores y en sectores industriales clave podrán aprobarse más rápido, especialmente en áreas como electrónica, baterías y tecnología.
Objetivo: atraer capital y tecnología para fortalecer la manufactura india, aunque el gobierno seguirá revisando las inversiones por razones de seguridad.
Deja tu comentario